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Día 74 – Memorias. Pandemia y llamadas telefónicas

 Una de las cosas que me ayudó a salir de mi cascarón fue la pandemia. 

Luego de los altibajos emocionales de los primeres meses de cuarentena quería aprovechar mi tiempo y los recursos disponibles para sentirme más cómoda en mis conversaciones de coaching. Así que empecé a ofrecer sesiones gratuitas en grupos de Facebook de coaching y un par de personas se interesaron. 

Recuerdo que sufría los días previos al encuentro con mis clientes. Mi voz se ponía temblorosa cuando comenzaba la sesión y me presentaba. Esas primeras sesiones fueron un gran desafío para la timidez.

Más adelante se presentó la oportunidad de unirme a una organización sin fines de lucro en la que coaches profesionales ayudaban a empresarios, emprendedores y personas que perdieron su empleo durante la crisis económica y sanitaria de Argentina. Ingresé al equipo apenas se estaba construyendo los cimientos, y por eso, (es relevante mencionar) el primer contacto con los interesados era por teléfono. Así que me dieron una larga lista de interesados para llamar, y ya saben que como buena introvertida las llamadas son una de las cosas que más detesto (me lo tomo con humor jajaja, no es para tanto ahora).

Uno tras uno realizaba llamados con el corazón en la boca y las manos sudorosas, y una tras una eran las personas que rechazaban la propuesta o colgaban mientras yo quedaba hablando sola. Me invadió la frustración. Me comunique con mi coordinadora para hacer catarsis y contarle que lo que me sucedía era des mo ra li zan te y que realizar llamados por teléfono no era lo mío. Mi coordinadora me calmó y me dió otra lista de contactos. Tomé un respiro y volví a discar los números.

Eventualmente una persona aceptó la propuesta y me puse a trabajar con ella durante 10 semanas y un poco más. Al mismo tiempo hubieron cambios en la organización y el primer contacto lo realizaban los interesados por mensaje o correo (Ufff que alivio!).

Al final termine acompañando a al menos 6 personas como coach y pude completar más de 60 hs de coaching probono. Nada mal para mi primer año como coach profesional!

Fue una gran experiencia, con sus altos y sus bajos (realizar llamadas jaja). Pero de lo que nunca me voy a olvidar es de la sonrisa de satisfacción de los clientes por haber logrado lo que querían :) 


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