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Día 34 – Memorias. Amigas y ‟enemigas″

Mi primer año de primaria transcurrió sin mi amiga. Era paradójico que vayamos al mismo colegio (sí, el mismo edificio) pero en turnos diferentes. Tengo recuerdos muy vagos de esta etapa, solo viene a mi mente una ocasión en la que estábamos en el patio de la escuela con mis compañeros en recreo y yo estaba en un rincón, sola. Como no tenía a mi amiga y aún no había hecho otros amiguitos me la pasaba mayormente sola en los recreos.

En segundo año de la primaria (si mal no recuerdo) mi amiga del jardín se pasó a mi mismo turno, Yay! Nuestra amistad volvió a ser la de antes. Eramos inseparables y solo jugábamos entre nosotras y en general no invitábamos a otros niños en nuestros juegos (sep, una amistad bastante cerrada).

Todo transcurrió de maravillas hasta que apareció otra niña. Para hacer esta historia corta, esta niña ‟me robó″ a mi amiga y me dejó a mí sola. Ya me había ganado mi primer ‟enemiga″. Por supuesto actué muy enojada ante la niña y ante mi amiga por haberme traicionado.

Sin embargo, conocí a otra niña que acababa de cambiarse a nuestra escuela. Esta niña me gustaba mucho, era muy educada y considerada, además teníamos un par de cosas en común, como nuestro interés por las artes manuales. Esta niña estaba lejos de considerarse tímida, por lo contrario, era muy desenvuelta y confiada interactuando (o al menos lo parecía). Muy probable era ambivertida, o solo un poco introvertida, para nada avasallante. Así, que me hice muy amiga de esta chica. Nos gustaba dibujar, hacer manualidades y nos reíamos a carcajadas de juegos que sólo nosotras entendíamos. A diferencia de mi anterior amiga, esta chica era más abierta con sus amistades e interacciones, y me ayudó a mi a salir de mi cascarón y hablar un poco (solo un poco) con los demás niños.

La niña que me había robado mi anterior amiga terminó pasándose a otro turno (o a otra escuela, no me acuerdo). Eso significaba que podía volver a jugar con mi amiga. Sin embargo, nuestra amistad ya no fue la misma de antes y seguí jugando con mi nueva amiga. Mi anterior amiga (quiero aclarar) no terminó por quedar sola, ella también hizo otras amigas. 

A pesar de todo, ninguna mantuvo resentimiento hacia la otra. Todo lo contrario, ella me estuvo apoyando silenciosamente hasta el último de los días de la primaria. Aunque tengo que admitir (y también me arrepiento) de haber sido distante con ella los últimos años. 

En fin, fue una amistad que había terminado, pero de la que conservo los mejores recuerdos.

2007 o 2008 en el festival de fin de año de la primaria con mi ‟nueva amiga″























2010, En mi cumpleaños nro 10 con mi amiga del jardín y la primaria 




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