Ir al contenido principal

Día 16 – La mirada del Coaching

Buen día! Estoy feliz porque últimamente el clima está mas cálido y agradable. En solo un par de meses entramos en primavera (wow! El año se pasa volando).

Ayer seguí con la lectura del libro sobre alta sensibilidad. La verdad que me perdí un poco cuando lo leía. Me empezó a sentar aburrido porque hablaba mucho sobre el pasado, en especial sobre como pudo haber afectado nuestra crianza a nuestra forma de manifestar la sensibilidad. Me hizo recordar un poco al psicoanálisis.

No es que tenga algo en contra del psicoanálisis, pero al ser coach, mi campo de acción se encuentra desde el presente hasta el futuro. Mirar al pasado con compasión puede ser muy útil para sanar heridas que nos afectaron en la infancia y adolescencia. En particular, es importante cultivar aceptación y perdón en el proceso de sanación, tanto para nosotros como para aquellas circunstancias o personas que nos han hecho daño (intencional o inintencionalmente). Sin embargo hay cosas que no podemos cambiar y están fuera de nuestro campo de control, como por ejemplo lo que vivimos en el pasado o la actitud de las personas (si ellas no están dispuestas a cambiar por sí mismas). Por eso, es clave tener en cuenta que desde el coaching podemos cambiar aquello de lo que si estamos bajo control. Al principio de un proceso de coaching, ese campo de acción suele ser más acotado, en cambio, a medida que ganemos poder personal ese campo de acción se va a ir expandiendo.

Por otro lado, no hay que olvidar que el coaching no se trata solo de lo que podemos hacer. Esa posibilidad de acción no habría sido posible (valga la redundancia) sin un cambio en nuestra forma de ver las cosas.

Cuando nos enfrentamos a una situación que interrumpe nuestro fluir en la vida nos apuramos a etiquetarlo como un problema, como algo que tiene que resolverse para poder aliviar nuestro sufrimiento. El coaching nos invita a ver más allá del problema y la solución (en fin, quien dice que lo que tenemos enfrente es un problema y quien dice que una solución va a detener nuestro sufrimiento?) y nos abre las puertas a mirar aquello que nos pasa desde otros puntos de vista de las que antes no éramos conscientes.

Lo que más me gusta del coaching es precisamente esto último. La invitación a ver el mundo con otros lentes. No los lentes que me dice la sociedad, o mi familia, o mis amigos u otras personas que me ponga. Sino los lentes que yo elijo ponerme de acuerdo a como me gustaría que sea mi vida.




Esta fue mi entrada de hoy. No me imaginé que terminaría hablando de coaching (las cosas pueden ser muy inesperadas jajaja). Sin embargo disfruté mucho tomarme un tiempo para reflexionar sobre esta forma de vida, que es el coaching.

Comentarios