Y con total regularidad transcurrió el dia 2...
Me esta costando bastante trabajo levantarme luego de que suene la alarma y además siento que mi rutina es demasiado larga para el tiempo que me he agendado. Por eso, me gustaría levantarme al menos unos 15 minutos antes para poder realizar mis rituales tranquila y escribir mi post antes de bajar a la cocina.
Bueno, demasiada introducción por ahora, vamos con la reflexión de hoy.
Ayer leyendo el libro y recordando el quiz de introversion que realice la noche anterior me puse a pensar de algo que muchas veces olvido. El tema es el siguiente: el cuestionario que proponía la autora constaba de 30 preguntas las cuales había que responder con un Verdadero o Falso. Cuanto mas respuestas Verdaderas tuvieses mas grande era la evidencia de tu introversión. Cuanto habré sacado?
Un 30/30!
No me sorprendió en absoluto ese resultado. Desde muy chiquita supe que era bastante diferente a lxs demás. Me encantaba pasar tiempo a solas, tenía amistades contadas, me parecían “brutos” los juegos que jugaban lxs demas niñxs...
Sin embargo, no todas las personas son igualmente introvertidas. Es muy común caer en estereotipos y caer en la generalización pensando que “todxs” lxs introvertidxs son buenos escuchando, les encanta escribir o se agotan fácilmente cuando interactúan con otrxs. Esto está muy lejos de ser cierto!
Hay que recordar que la introversion-extroversion es un espectro y las personas pueden encontrarse más cercanas a los polos del mismo o más ubicadas en el centro, más conocido como ambiversion.
Cerrando esta reflexión, me gustaría afirmar que los seres humanos somos muy complejos y que tanto introvertidxs como extrovertidxs pueden tener fortalezas y características que generalmente le atribuimos a la personalidad opuesta.
Te espero Día 3!
Comentarios
Publicar un comentario